¿Es posible conseguir un coche 100 % eléctrico, de diseño completamente renovado, fabricado en Europa y con todo lo esencial para el día a día por menos de 20.000 euros? Tras el éxito de su primera generación con más de 210.000 unidades vendidas, el nuevo Dacia Spring se transforma por completo para seguir ganando adeptos. Quédate y veamos juntos si será capaz de conseguirlo.
Para entender esta transformación, hay que destacar que no estamos ante un simple lavado de cara, sino ante un vehículo fabricado en Europa sobre la nueva plataforma RGEV small de Renault Group.
Dacia conserva el nombre del modelo que ya supera las 210.000 unidades vendidas en más de cuarenta países, pero ha cambiado todo lo demás para ofrecer una propuesta mucho más madura y adaptada a las necesidades cotidianas.
Si analizamos sus dimensiones exteriores, el nuevo Spring mantiene su agilidad para la ciudad con unos contenidos 3,85 metros de largo y 1,74 metros de ancho sin contar retrovisores.
La gran clave de esta generación es el incremento de 18 centímetros en su anchura, una ganancia determinante que transforma sus proporciones, optimiza el espacio interior y le otorga una postura sobre el asfalto mucho más sólida y asentada.
Su diseño exterior adopta un lenguaje muy geométrico y estructurado, con líneas sencillas, claras y funcionales que eliminan cualquier elemento superfluo.
En la parte frontal, el diseño destaca por su marcada verticalidad y por una gran fuerza visual. Una franja negra horizontal une los faros delanteros y resalta la firma luminosa inspirada en el emblema Dacia Link.
Esta firma cuenta con un diseño muy ingenioso: la parte superior se ilumina mediante difusores LED, mientras que la parte inferior, inclinada a 45 grados, se limita a reflejar esa luz para generar un llamativo efecto flotante y dar profundidad a la mirada del coche.
Mirándolo de perfil, la silueta compacta resalta por los rebordes bien definidos sobre las ruedas traseras. Una franja negra con un patrón geométrico diferencia visualmente el techo de la carrocería, mientras que los pasos de rueda albergan opciones de llantas de 15 o 16 pulgadas que rematan un lateral de aspecto robusto.
Por último, en la vista trasera volvemos a encontrar una estructura vertical articulada por la franja negra que conecta los pilotos. En esta zona, el nombre «Dacia» no va superpuesto con letras tradicionales, sino grabado directamente en la propia pieza con una superficie ligeramente inclinada que capta la luz para crear contraste natural, logrando máxima legibilidad y reduciendo peso para optimizar la eficiencia.
Al pasar al interior, el salpicadero prioriza las líneas horizontales para reforzar la sensación de amplitud y facilitar la lectura de la información. Los tonos azules de la tapicería combinan con los detalles del salpicadero, creando un ambiente donde la estética se pone al servicio de la funcionalidad.
Además, según el acabado, encontramos opciones como la combinación de tela y cuero sintético TEP, junto con soluciones duraderas como las alfombrillas de caucho compuestas por un 50 % de material reciclado.
En el apartado tecnológico, el cuadro de instrumentos digital de 7 pulgadas se complementa en el centro con una pantalla táctil multimedia de 10,1 pulgadas que integra el sistema Media Nav Live con navegación conectada y tomas USB-C.
Para las versiones de acceso, el sistema Media Control permite manejar la radio y el teléfono directamente desde los mandos del volante o colocar el smartphone en posición vertical en un soporte integrado.
El habitáculo destaca también por su practicidad gracias al ingenioso sistema YouClip, que dispone de varios puntos de fijación para anclar de forma segura accesorios como un dispositivo 3 en 1 con portavasos, gancho y linterna, o estuches para gafas.
La organización se completa con soluciones modulares como el organizador «Pélican» en la consola central o un reposabrazos central acolchado con compartimento cerrado para los objetos personales.
Para cerrar, el espacio de carga sitúa a este modelo como el gran referente de su categoría. Su maletero principal alcanza los 337 litros de capacidad —un volumen líder en el segmento A que supera a modelos de categorías superiores— y cuenta con un suelo extraíble en dos partes para organizar la carga.
Al abatir la banqueta trasera con separación 50/50, el volumen disponible se amplía hasta los 1.283 litros. Como toque diferenciador, sigue siendo el único urbano de su categoría en ofrecer un espacio «frunk» bajo el capó delantero con 18 litros adicionales, ideal para guardar los cables de recarga sin restar capacidad al maletero principal.
Bajo el capó, equipa un motor eléctrico de 60 kW (80 cv) y 175 Nm de par, capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 12,1 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 130 km/h.
Su batería de tecnología LFP con 27,5 kWh útiles prescinde de metales como el níquel o el cobalto, y gracias a un peso contenido desde tan solo 1.212 kg, logra un consumo homologado de apenas 12,7 kWh/100 km.
Esta combinación le permite homologar hasta 250 kilómetros de autonomía en ciclo mixto WLTP, suficientes para cubrir los trayectos diarios de la mayoría de los usuarios con una sola recarga a la semana.
Para recuperar energía, la gama incluye de serie un cargador de corriente alterna de 6,6 kW, que permite pasar del 15 % al 80 % de carga en 9 horas en una toma doméstica convencional, 5 horas y 40 minutos en un enchufe reforzado o 2 horas y 55 minutos en un punto Wallbox de 7 kW.
Si se necesita mayor velocidad en trayectos largos, la opción de carga rápida eleva la potencia de CA a 11 kW e incorpora un cargador de corriente continua de 50 kW, capaz de completar la recarga del 15 % al 80 % en solo 28 minutos.
Al volante, la adopción de la plataforma RGEV small del Grupo Renault proporciona un comportamiento dinámico equilibrado y una conducción ágil y tranquila tanto en entornos urbanos como interurbanos.
La experiencia al volante es más sencilla gracias al botón «My Safety», que permite configurar y activar de forma rápida los asistentes a la conducción preferidos al arrancar, mientras que la tecnología V2L transforma al vehículo en una fuente de energía autónoma capaz de alimentar pequeños aparatos eléctricos o la batería de una bicicleta.
En conclusión, el nuevo Dacia Spring se consolida como una de las propuestas de movilidad eléctrica más lógicas e inteligentes del mercado. Fabricado en Europa, en la planta de Novo Mesto (Eslovenia), la gama se articula en torno a los acabados Expression y Journey, manteniendo toda la oferta por debajo de los 20.000 euros sin incluir las ayudas estatales. Un urbano accesible, moderno y eficiente que demuestra que la electrificación práctica y centrada en lo esencial ya es una realidad.

