¿Qué sucede cuando el legado de Maranello se encuentra con el futuro más puro? Bienvenidos al amanecer de una nueva era: el Ferrari Luce 2026. Éste, no es solo el primer modelo totalmente eléctrico de la historia de la firma italiana; es la reinterpretación absoluta de la velocidad, donde la innovación se convierte en emoción pura y la luz señala el camino hacia un horizonte inédito. Descubramos juntos que nos depara esta nueva estrella.
Bajo su piel, desarrollada en colaboración con el colectivo LoveFrom de Sir Jony Ive y Marc Newson, late un sistema de propulsión que viene a revolucionar la industria.
Este hito no solo marca una evolución tecnológica, sino un cambio de paradigma en el lenguaje visual de la marca.
Gracias a la visión del colectivo LoveFrom, el Luce abandona lo convencional para abrazar una simplicidad refinada que fluye con el viento y redefine el lujo contemporáneo.
Sus proporciones imponen respeto con una longitud de 5.026 milímetros y una anchura de 1.999 milímetros, logrando una estampa atlética y sofisticada.
Con una distancia entre ejes de 2.961 milímetros y una altura de 1.544 milímetros, su presencia en la carretera es tan equilibrada como imponente.
El diseño exterior es una oda a la pureza, dominado por una innovadora estructura acristalada denominada «glass house» que envuelve el habitáculo de forma continua y decidida.
En el frontal, los grupos ópticos se integran plenamente en las superficies hasta desaparecer visualmente cuando están apagados, mientras que un alerón delantero suspendido esculpe el aire para maximizar la eficiencia.
El perfil lateral revela una arquitectura inédita de cuatro puertas y cinco plazas, donde la superficie acristalada se extiende por debajo de la línea de cintura para enfatizar la luminosidad.
Este carácter singular se ve reforzado por las llantas más grandes jamás empleadas en un Ferrari de carretera, con 23 pulgadas en el eje delantero y 24 en el trasero.
Finalmente, la trasera rinde homenaje a la herencia de Maranello con ópticas redondas que evocan la claridad formal del 360 Modena y el 458 Italia.
Este remate de cola truncada, con elementos flotantes y un soplado aerodinámico avanzado, cierra un conjunto visualmente ligero que señala el camino hacia el futuro.
Al cruzar el umbral de sus puertas, nos recibe un habitáculo que desafía las convenciones de Maranello al ofrecer, por primera vez, cinco plazas y cuatro puertas en un entorno de amplitud y luminosidad sin precedentes.
La estructura acristalada o «glass house» envuelve a los pasajeros en un espacio de diseño minimalista y depurado, donde la arquitectura eléctrica ha permitido eliminar el túnel central para maximizar la libertad de movimiento y la sensación de confort.
La interfaz del Luce es un equilibrio magistral entre lo analógico y lo contemporáneo, situando la información esencial directamente frente al conductor para una experiencia intuitiva. Destaca el cuadro de instrumentos de tres esferas, que fusiona magistralmente la instrumentación mecánica con pantallas OLED de alta resolución desarrolladas en exclusiva por Samsung Display©.
Todo el control reside en un volante de tres radios realizado en aluminio 100% reciclado, equipado con el icónico Manettino y el nuevo e-Manettino, además de levas magnéticas que permiten al piloto modular la entrega de par y la frenada regenerativa con una precisión absoluta.
La sofisticación se palpa en el uso de materiales auténticos y sostenibles: desde el aluminio anodizado y la piel italiana de alta calidad hasta el empleo innovador del cristal Corning® Gorilla®, presente tanto en las pantallas como en una llave de diseño exclusivo que incorpora tecnología E Ink.
Para elevar la experiencia a bordo, el sistema Ferrari Audio Signature despliega 21 altavoces y 3.000 vatios de potencia, creando una escena acústica tridimensional que se puede personalizar mediante cinco presets distintos, desde el modo «Opera» hasta el «Elettronica».
La tecnología de vanguardia se extiende al ecosistema digital con la aplicación MyFerrari Luce, que actúa como una «cuarta pantalla» para gestionar a distancia la carga, el clima y la navegación optimizada con datos del vehículo en tiempo real.
Finalmente, la versatilidad de este nuevo capítulo de Ferrari se confirma con su capacidad de carga, ofreciendo un generoso maletero de 597 litros, posicionándolo como un deportivo de altas prestaciones que no renuncia a las necesidades prácticas del día a día.
El corazón del Ferrari Luce es una obra de ingeniería sin precedentes, compuesta por cuatro motores eléctricos independientes —uno en cada rueda— que trabajan bajo una arquitectura de 800 voltios.
Este sistema, que hereda soluciones directamente de la Fórmula 1 y del F80, desata una potencia combinada de 1.050 caballos (772 kW) y un par motor capaz de catapultar al vehículo de 0 a 100 km/h en solo 2,5 segundos, alcanzando una velocidad máxima superior a los 310 km/h.
Su batería de 122 kWh, fabricada íntegramente en Maranello, no solo permite una autonomía superior a los 530 kilómetros, sino que admite cargas ultra-rápidas de hasta 350 kW, recuperando gran parte de su energía en apenas veinte minutos.
La experiencia de conducción se redefine mediante la nueva Unidad de Control del Vehículo (VCU), que gestiona la dinámica y el sistema de propulsión actualizando sus objetivos 200 veces por segundo.
Gracias al sistema Side Slip Control X y a la tracción integral eléctrica con Torque Vectoring, el conductor disfruta de una agilidad asombrosa, permitiendo un control independiente de cada rueda para una respuesta fluida y natural en todo momento.
Todo esto se acompaña de un sonido auténtico y funcional, captado directamente de las vibraciones mecánicas reales, que permite al piloto conectar emocionalmente con la máquina a través del e-Manettino, pasando del silencio más refinado a la máxima expresividad acústica.
En el ámbito de la seguridad, el Luce incorpora un ecosistema completo de sistemas ADAS de última generación, que incluyen control de crucero adaptativo, frenado de emergencia con detección de ciclistas y visión 3D envolvente.
Con el futurista , Maranello no solo abraza la electrificación, sino que inaugura un segmento inédito donde la versatilidad y la emoción conviven en perfecta armonía. Es la culminación de una estrategia que respeta el legado del Cavallino Rampante mientras proyecta su luz hacia un horizonte tecnológico sin límites. El futuro de la velocidad de la luz ya está aquí, y es más brillante que nunca.

